La técnica invertida (con el cono del revés durante la pre-infusión) prolonga el contacto entre agua y café antes del primer drenaje. El resultado: una taza con más cuerpo, menos brillo ácido y un final más largo. Ideal para granos lavados de tueste medio.
Lo que necesitas: 18g de café molido medio-fino, 280g de agua a 91°C, V60, filtro humedecido, balanza, cronómetro.